¿Es necesario comprar un instrumento musical  para que mi hijo comience a tomar las clases?

Recomendaciones a la hora de comprar un instrumento musical 
Brenda Taveras 
Educadora Musical, M.Ed. 

¿Es necesario comprar un instrumento musical  para que mi hijo comience a tomar las clases?

Te lo explicaré por medio de ejemplos:

Si te invitan a un viaje de fin de semana al campo, Jarabacoa por ejemplo, te encuentras muy emocionado y empiezas a planificar el viaje. Tendrás alternativas para llegar, algunas más fáciles que otras:

  1. Puedes irte caminando. ¡WOW qué locura!. Pero bien es cierto que puedes hacerlo. A la hora de llegar puede que ya termine el fin de semana con el tiempo que tardes en llegar. Según google maps tardarías 1 día y 12 horas, ir de Santo Domingo a Jarabacoa. 
  2. Irte en un autobús. Tardarías alrededor del mismo tiempo que utilizando un vehículo personal (2h y 10 minutos), pero sin las mismas comodidades. Ir a una parada, comprar el ticket, tener la pequeña incertidumbre de tu seguridad, así como los altos que hacen algunos autobuses antes de llegar a su destino final. 
  3. La opción de un vehículo: Dependerá del vehículo que utilices, es la opción más cómoda, práctica y segura. Conducirás con tu propio tiempo, podrás detenerte donde quieras, serás el dueño de tu destino. 

Esto mismo pasa cuando quieres comprar el instrumento musical que tus hijos han decidido tocar. Te ayudará hacerte las siguientes preguntas:

¿Cuál es la proyección que tengo para mis hijos con el instrumento?

Algo que detiene a muchos padres es: “Bueno no tengo idea de si le gustará, si se dedicará a esto, no quiero hacer una inversión que dure dos semanas”. 

Pero como papá o mamá, ¿Qué buscas? ¿Cuánto tiempo planeas dedicar para ayudar a tu hijo con la práctica del instrumento musical? 

Muchos quieren que los niños aprendan a tocar, pero el trabajo que hay detrás del mismo, en práctica, dedicación y perseverancia no lo logra el niño solo. 

En un principio será la constante motivación y empeño de mamá, papá o tutor de estar 100% disponible en sus prácticas. 

Sin embargo, te recomiendo que si esto no lo tienes muy claro, no inviertas en un piano de cola, es decir un instrumento muy costoso, cuando están empezando este nuevo proyecto juntos, a menos que tengas muy en claro que se van a dedicar a ello por largos años.

¿Cuál es mi presupuesto?

Cuando vas a comprar un instrumento crea un presupuesto. Así como hay vehículos último modelo, descapotable, con un mega motor, pues también existen vehículos familiares, confortables, menos costosos, pero que hacen prácticamente la misma función. 

Sin lugar a dudas un piano de cola, o vertical será la mejor opción para un pianista, pero entiendo que entre $5,000 – $ 12,000 dólares es mucho dinero para un niño o joven que acaba de iniciar en el mundo de la música. 

No te asustes pues existen instrumentos usados, que con buena asesoría pueden resultar excelentes. 

El presupuesto te ayudará a definir hasta qué punto puedes invertir en el instrumento. 

¿Cómo es mejor verlo: calidad o precio?

Existen instrumentos que vienen con todo, hasta con el banco para sentarte y tocar. Sin embargo a veces el precio llama la atención pero la calidad del instrumento es muy estándar. Si tu presupuesto es de $200 dólares, pero encontraste uno de $250 sin el banco para tocar, pero que tiene características que pueden funcionarte mejor a largo plazo, pues verdaderamente ¡ese es el tuyo!

Ten en cuenta la calidad en cuanto al sonido y su durabilidad. Esto es muy esencial para un músico en construcción. Y más uno que practica constantemente, su oído se puede ver afectado con un instrumento de juguete o de una marca no muy buena.

Pedir ayuda del maestro de música siempre será una excelente opción.

Al final me preguntan pero: ¿Será necesario comprar un instrumento para empezar?

Pues, hay niños que con una tableta han estado practicando el piano o con cubetas la batería. 

Pero esto es como el ejemplo del inicio, en donde te vas de fin de semana caminando y tardas 1 día y 12 horas en llegar. Tardarás mucho tiempo y te perderás de disfrutar de gran parte de los beneficios de que tu hijos comience a tocar apropiadamente desde el inicio. 

Es bastante desmotivador estar en clases de violín sin un violín. 

Te saldrá más costoso a la larga, pues al final el niño o la niña dirá “Mamá, no quiero continuar” y no lo culpo. 

Habrás hecho una gran inversión en clases que se perderán en el tiempo. 

Marcas que recomiendo:

Para piano, teclados, clavinovas, e incluso otros instrumentos mi favorita es YAMAHA. Excelente en durabilidad y calidad. 

Los instrumentos de cuerda frotada (como el violín, cello, contrabajo), cambian su size y hay que cambiarlos constantemente a medida que el niño vaya creciendo. Marcas que recomiendo son Cremona, Kreutzer School, Stentor Student.

Para guitarra, recomiendo Palmer, Valencia y por supuesto Yamaha. Las Palmer son las más económicas.

En cuanto a la batería: Los drum sets vienen acompañados de 5 piezas. A medida que el estudiante vaya avanzando de nivel podrá añadir más piezas al set en un futuro. Existen batería eléctricas si le preocupa el sonido y los vecinos.Marcas recomendadas: Yamaha, Roland y Alesis. Siendo las dos primeras las mejores del mercado. Y las Alesis con muy buenas opciones electrónicas. 

Te dejo con una frase sobre el mejor instrumento musical, el cual todos cargamos con él, y puede ser tocado cuando quisiéramos, solamente habría que abrirlo y dar a conocer lo que hay dentro:

“El corazón del hombre es un instrumento musical, contiene una música grandiosa. Dormida, pero está allí, esperando el momento apropiado para ser interpretada, expresada, cantada, danzada. Y es a través del amor que el momento llega”.

Rumi

¿Qué puede brindarle la música a mis hijos?

Brenda Taveras 
Educadora Musical, M.Ed. 

Inicio este artículo invitándote a hacerte unas preguntas. Como mamá, papá, tú que estás leyendo, que tienes hijos o te ves en un futuro con ellos: ¿Qué quieres de tus hijos cuando crezcan? ¿Cómo los imaginas? ¿Cómo los quieres ver en un futuro? 

Pienso en mis padres y me pregunto ¿Se sentirán ellos orgullosos de mí? ¿Me habrán pensado de esta manera? 

Pienso en mis hijos y solo me llegan tres aspectos que bien identificó la educadora Shelly Davis sobre lo que los padres buscan para sus hijos:

  1. Felicidad
  2. Salud
  3. Personas que aporte en la sociedad. 

¿Qué nos brinda la música en base a estos tres aspectos?

Felicidad. 
Todos deseamos que nuestros hijos: 

  • Sean felices. 
  • Puedan desarrollarse en el ámbito laboral con algo les guste. 
  • Puedan crear su propia familia.
  • Puedan cumplir sus sueños y metas
  • Puedan alcanzar la felicidad absoluta.  

Cuando un papá o una mamá entran a una clase de instrumento o estimulación musical, me fijo en sus caras y veo esa felicidad a flor de piel, al ver a sus hijos disfrutando de las clases. Toman fotos, graban videos y no se cansan de hacerlo. Esto mismo sucede al ver las presentaciones en el colegio de ocasiones especiales. 

Años atrás cuando no tenía hijos no entendía muy bien esto. Lo notaba, pero no lo entendía. Hasta que vi a uno de mis hijos en una clase e inmediatamente quise capturar el momento. Ahí lo entendí todo.

Disfrutamos de su felicidad, sea grande o pequeña. 

Brenda Taveras

Pero ¿Qué nos hace felices? ¿Aquello que tenemos? ¿Lo que está dentro o lo que está fuera?, ¿Qué nos brinda la verdadera felicidad? 

Para algunas personas que todo sea perfecto es la felicidad. Muchos buscan esa perfección. Sin embargo ¿la perfección será real o más bien una ilusión?

Con esto no me malinterpretes, deseo y pongo todo mi empeño para que cuando un alumno entre a mi aula, pueda hurgar en él y sacar excelencia. Buscar juntos esa excelencia. 

Por ejemplo cuando un niño está en su clase de violín, intentando esa asignación que le dejó su profesora una y otra vez. Puede que se frustre, sienta que no le va a salir nunca, pero la maestra lo impulsa y le recuerda no rendirse, así como en casa sus padres le motivan a seguir aún más. 

Es importante reconocer que el niño cuando llega a presentar esa pieza que tanta práctica le costó, el logro es solo de él al final. 

Aunque la profesora le haya dado las pautas y mamá haya practicado con él en casa, en la música a diferencia de otras materias, el niño se expone a un público, y él sólo sube al escenario, vence su miedo, seca sus manitas llenas de sudor, escucha el resonar de su corazón y toca, escuchando en su mente la voz de la profesora diciéndole “Aunque te equivoques, no te detengas, llega hasta el final”, y luego celebra su triunfo. 

La celebración es importante para que esa felicidad sea completa. Celebra cada una de las victorias de tus hijos.

Brenda Taveras

En las clases, el niño aprende que la felicidad es balance, que nos esforzamos, lo intentamos, buscamos la forma de hacerlo mejor cada día.

Que puede lidiar en un futuro con un jefe que le devuelva el trabajo para que realice cambios una y otra vez, que puede encontrar relaciones que en algún momento tengan problemas pero no salir huyendo de ellos en el primer intento, conocer que son capaces de resolver conflictos y de enfrentarlos. Y que esto también trae felicidad. 

Si piensas que eres demasiado pequeño como para hacer una diferencia, es que no has dormido nunca con un mosquito en la habitación. Proverbio africano

Salud 

Cuando mi hermana, dio a luz a su segundo bebé, Manuel, lo pusieron en sus brazos y ahí en ese preciso instante se enteró de que había nacido con Síndrome de Down. ¿Crees que le importó? No, para nada. Más bien le importaba si se encontraría bien, si su salud no se vería afectada. 

Manuelito estuvo en el hospital mucho tiempo antes de ir por primera vez a casa, ya que había nacido con dificultades y tuvo que ser operado innumerables veces. A su familia, a nosotros, solo nos importaba que estuviera bien y poder disfrutar de él.  

Cualquier condición en la que se encuentre tu hijo, uno como madre los quiere ver siempre en salud. No los quiere ver sufrir. 

Una salud no balanceada es un dañino acercamiento a la vida. 

Y la salud no es solo física, también emocional, con nuestras relaciones, enfrentando los momentos difíciles, y no huyendo de las situaciones. 

Mi amiga Valerie, nació con los cinco dedos de su mano izquierda y con solo dos dedos en su mano derecha. Ella decidió ser pianista. Para un pianista las manos son muy importantes y mayor aún la derecha. 

Cuando la conocí en una de las Certificaciones de Orff Schulwerk, mi
mente limitada, se sorprendió de verla allí. 

O sea tocar el xilófono podría ser fácil para ella, la batería, pero no, ella entre tantos instrumentos tocaba el piano. Y no solo lo tocaba, ella podía jugar, disfrutarlo, sacarle sonoridades increíbles al instrumento y dejarte sorprendida. 

Valerie tocando el piano.

La música calma ansiedades, nos ayuda a ir coleccionando pequeños logros. Cuando a un alumno le presentan una pieza va aprendiendo poco a poco, repetidas veces la toca, hasta llegar a su final. Aprender música nos hace liberar estrés y cultivar la paz interior.

Personas que aporten en la sociedad
  Aprendiendo música los alumnos desarrollan:

  • Responsabilidad: en la práctica del instrumento para lograr su repertorio. 
  • Compromiso: con sus materiales, con sus clases. Muchos alumnos llegan en una época de “¡Ay! no me gusta el piano” esto suele pasar por dos cosas. 1. Porque en realidad no le guste, 2. Porque se esté poniendo más difícil y requiera aún mayor compromiso de su parte. 
  • Respeto: a través de las clases de música, se les enseña a ser respetuosos con su audiencia para un concierto y entregarles piezas que han sido verdaderamente trabajadas. Con el maestro en su práctica y sus padres en casa. 
  • Trabajo en equipo: que importante es saber lidiar con otras personas y poder obtener buenos resultados. Pues cuando los estudiantes tocan juntos a dueto o en un ensamble se ve reflejado en esa colaboración, conversación y ese enlace que debe haber existido entre esos estudiantes que deciden trabajar una pieza juntos. 
  • Pasión: ¿Cuántas personas hay en el mundo con falta de pasión? Sin saber qué quieren hacer con su vida, por qué hacen lo que hacen y sin inspiración. La música es un arte que alimenta la pasión y sea para dedicarse a ella o para ser un admirador, nos enseña a ir a los sentimientos, a rebuscar en nosotros mismos y a disfrutar de lo que nos brinda. 

Cuando estoy trabajando un dueto con alumnos que no se conocen, primero les invito a conocerse a través de dinámicas que los hagan sentir cercanos, pues estarán tocando una pieza que debe sonar armonizada, y que deben sentirse que se escuchan mutuamente, sino pues sería un caso perdido.   

“El hecho de que los niños puedan hacer música hermosa es menos significativo del hecho de cómo la música puede crear niños hermosos”. Cheryl Lavender

Al fin y al cabo, es maravilloso ver a nuestros alumnos presentarse dar de ellos lo mejor de sí, ser felices, saludables y aportando a la sociedad, pero el mayor espectáculo es ver cómo la música puede hacer de nuestros alumnos seres humanos hermosos. 

¿Tiene mi hijo talento musical o es idea mía?

¿Tiene mi hijo talento musical o es idea mía?

Brenda Taveras 
Educadora Musical, M.Ed. 

Susana, decidió hacer cita con la profesora de música del colegio, deseosa de hablar sobre su hija Martina. Cuando se acercó al aula de la profesora, estaba muy emocionada pues quería contarle todo lo que hacía Martina en casa cuando escuchaba música: Se paraba a mover sus manitos pequeñitas, tocaba siguiendo el pulso con un tambor de juguete que papá le había comprado y se reía a carcajadas cuando se unían más miembros de la familia a su concierto. 

Susana solo tenía una pregunta en mente ¿Tiene Martinita talento musical o es idea mía?

Ciertamente como madre Susana tiene una pregunta que ya es contestada por Martina, con cada canción que le coloca, con el interés que ella tiene de buscar objetos para producir sonido, y sobre todo con las ganas que tiene de bailar y moverse al ritmo de la música. 

¿Qué te dice tu entorno? ¿Qué te cuenta la maestra del preescolar, los abuelos que se encarga de cuidar de ella los fines de semana, o cualquier otra persona que tenga a Martina bajo su cuidado?

A Javier, mi hijo, desde siempre le canté. Bueno a veces era inevitable, pasó los nueve meses en una barriga muy sonora. En constante movimiento por las clases de música, escuchando sonidos únicos y sobre todo mi voz. 

Incluso sin estar en el aula, cuando llegaba a casa y quería conectar con él colocaba una canción y bailaba con Javier. De los momentos más bonitos de estar embarazada. 

Al nacer, le cantábamos, le colocábamos música. Y ya estaba preparando un playlist para cuando regresara al trabajo, así quien lo cuidara pudiera ponerle las canciones elegidas por mí. Efectivamente, Javier tiene mucho interés musical. En el colegio me comentaban que cuando le cambiaban el pañal pequeñito, pues Javier siempre tarareaba. Yo también lo hacía con él sin darme cuenta en esas mismas ocasiones de cambios de pañal. 

¿Cómo han sido las etapas de tus hijos? ¿La música ha estado acompañándolos? ¿Eres un papá o una mamá musical? 

No hay que tener un título del conservatorio para sembrar en tu hijo interés musical. Seas un padre que haya tomado clases de música pequeño o alguien que nunca ha tenido formación musical. La gran sorpresa es que la mayoría de los niños tienen habilidades para la música. Dependerá qué tanto cultives esa semilla. 

Pienso que a mí particularmente no se me dan bien el cuidado de las plantas. Incluso los cactus no han sobrevivido a mi presencia. Pero esto es solo mi propia dejadez y desinterés. Ya que si verdaderamente quisiera buscaría cuál es el verdadero cuidado que merecen. 

He tenido muchos estudiantes que vienen de distintos países a la República Dominicana sin ningún conocimiento del español. Sin embargo yo como maestra no estoy esperando que lo aprendan inmediatamente.

Sé que para muchos será difícil al inicio y una lucha a la hora de aprender. Pero puedo decirles que todo niño que ha venido en esta situación al exponerse, querer hacer amigos, escuchar el idioma e instrucciones diariamente, termina aprendiendo español. Y no solo español sino también expresiones populares del país. 

Pasa lo mismo con la música. El constante estímulo de la misma en casa puede hacer que una persona sea bebé, niño, adolescente, adulto o envejeciente pueda identificar a mayor escala para algunos, temas musicales. 

Un ejemplo claro es Doña Clemencia. Quién cuidó de mis hermanas y de mí por veintinueve años. Desde mucho tiempo estuvo escuchándome tocar el piano, practicar y practicar, a veces cuando me equivocaba, me gritaba desde la cocina, “Cuidado que te equivocaste ahí”, yo no tenía de otra que reírme y volver a hacer ese pasaje. 

Jacob Collier, un jovencito multi instrumentista, inglés, de 25 años, es de las personas más talentosas de estos tiempos. Cuenta que en su casa con padres músicos también, para divertirse, cantaban corales de Bach juntos. (No les puedo explicar lo que significa cantar un Coral de Bach, pero la resolución de una ecuación matemática complicada es poco para las composiciones armónicas de J.S. Bach)

Si deseas que tus hijos sean unos amantes a la lectura, pues tendrás que dedicarte a leerles, enseñarles el amor por los libros, llevarlos a ver cuentacuentos, y cada día ejercitar la imaginación por medio de la lectura y creación de cuentos. 

Así como si deseas tener un buen músico en casa, pues tu hijo deberá escuchar música cada día. Cualquier momento es oportuno. En el carro de camino a algún lugar, momentos en casa para bailar juntos o inventar movimientos. Coloca música de todo tipo: clásica, rock, pop, jazz, funk, reggae, pero música con calidad y  con buen gusto. 

Si ves que está disfrutando cómprale instrumentos. Comienza por instrumentos de percusión como tambor, pandereta, cascabeles, maracas. No inviertas en instrumentos de juguete que no tienen nada que ver con la calidad de materiales reales. Sorpréndete con la belleza de su sonido. Tus hijos también lo disfrutarán. 

Cuando vayan de viaje, busca instrumentos típicos. Me encanta cuando mis amigos piensan en mí en sus viajes a Perú, Argentina, Ecuador y me traen instrumentos típicos hermosos. 

Nunca es tarde, anímate a introducir la música a tus hijos. Y si ves que ellos te preguntan y muestran interés pues verdaderamente tienen habilidades musicales. Que odie practicar el instrumento no es porque no sea musical, es porque es un niño y una niña totalmente normal. 

Exponiéndolos a la música, sólo unos pocos se darán por vencidos pero la gran mayoría contará con ese amor por el resto de su vida.

¿Está listo mi hijo para practicar el instrumento musical solo?

Esta listo mi hijo para practicar el instrumento musical solo.

¿Cuándo estoy seguro de que mi hijo puede practicar su instrumento musical sin mi ayuda?

¿Cómo sé que mi hijo está preparado para sentarse y tocar completamente solo?

José viene de una familia sumamente musical, su bisabuelo eran músico amateur, tocaba en la banda del pueblo.

La casa de su abuelo en Belice tiene una habitación llena de discos, es una casa inundada de música. Su papá llegó a tocar el Saxofón y él pues, aprendió a tocar el bajo.

Tiene un oído sumamente musical, reconoce detalles de una canción muy fácilmente que otros tardarían horas en reconocer.

Una de las cosas que se lamenta hoy con su mamá y su papá es “¿Por qué no me insistieron en las clases de música y en practicar más el bajo eléctrico?

Pero realmente esto no es culpa de ninguno de los dos, sino más bien de lo que entendían hacían bien:

Comprarle el instrumento musical + Conseguir una academia de música/ Profesor de bajo. + Llevarlo a las clases. + Y recordarle que practicara. + ¡Tarán! = Fórmula mágica para crear a un nuevo músico.

Con esto entendían que la música se iba a amarrar a José y él ya tenía todos los recursos necesarios para darse cuenta de si verdaderamente era su “pasión” o no.

Lo que no sabían los padres de José, es tal vez la historia de cómo muchos buenísimos músicos llegaron a donde están. Y esto no es cuestión de suerte o casualidad o de buscarles el instrumento y el buen profesor.

  • Nicolo Paganini, desde los 5 años comenzó a estudiar con su papá la mandolina. Y luego se dedicó al violín, del cual se volvió un virtuoso.
  • Johann Sebastian Bach también viene de una generación de músicos, de la cual recibió sus primeras clases y una gran influencia así como motivación.
  • El padre de Beethoven también practicaba con su hijo Ludwig, sin embargo sus métodos no eran muy bien vistos incluso por nadie en la actualidad.
  • Leopold Mozart, enseñaba música sus dos hijos Amadeus (el famoso prodigio) y María Anna. Dedicó su vida a practicar con sus hijos y a llevarlos a distintos lugares para que tocaran.

Claro que estos músicos vivieron en otros tiempos en donde el celular, la computadora, el ipad no estaban gritándoles desde una esquina “Ven por mí! Me haces falta”, para buscar distraerlos. Pero vivían todo el tiempo bastante enfocados. Y por eso y más su música sigue siendo escuchada por generaciones.

La primera pregunta que te invito a formularte es:

¿Qué estoy buscando con las clases de música?

a. Que mi hijo se divierta y adquiera de los beneficios que vienen adheridos al paquete de aprender un instrumento musical. Pero si no quiere seguir, no será mi prioridad.

b. Que mi hijo tome esto como una etapa de su niñez y vea el instrumento como un momento determinado en su vida en el cual llegó a tocar algunas piezas y presentarse en conciertos.

c. Que mi hijo pueda demostrar que puede tocar con soltura y dominio el instrumento musical, sin ayuda. Disfrutarlo, jugar con él, componer sus propias canciones, divertirse y acompañar a otros.

Si respondiste la opción C pues básicamente te interesa seguir algunos puntos en los que puedo ayudarte:

Lo primero es que para tocar bien un instrumento al inicio se requiere de:

  • El triángulo amoroso entre:
    Padres – Niño – Profesor.
    Sin este triángulo y relación perfecta para la práctica el alumno no podrá avanzar.
  • Seducir al niño. Cada momento será oportuno para conquistarlo y llamarlo a que practique. “Ups! mira con qué me tropecé, ¿No es este tu violín Avril?” “Oh wow, estaba desempolvando el piano… de verdad que necesita un poquito de cariño”.
  • Hacerte el curioso: hazle preguntas, interesate por lo que está aprendiendo. Mira su partitura “¿Qué significa Allegretto?”, curiosea sobre lo que encuentras.
  • Motivación al 100%: A veces comienzan y de repente se cansan a los 5 minutos… pues motívalo: “Qué hermoso estás tocando, no me canso de escucharte ¿Me la tocas otra vez?”
  • El elogio: cuanto nos encanta que nos digan lo bien que lo hicimos, lo mucho que vale nuestro esfuerzo, lo maravilloso que tocamos. ¡Elogia a tus hijos! que no se queden con las ganas.

Cuando se van cumpliendo cada uno de estos pasos pues el alumno:

FLORECE

Muchos padres que son músicos profesionales o amateurs llevan la delantera a la hora de practicar con sus hijos.

Sin embargo cuando un padre que no sabe de música, está comprometido y entusiasmado porque su hijo aprenda, pues el aporte que hace es igualmente valioso.

Esto me recuerda la historia de Zarah. Su mamá al inicio de sus clases no sabía nada de música. Esta era una preocupación para ella al inicio. Sin embargo nosotras nos volvimos un equipo. Iba dándole pautas en cada clase de cómo practicar en casa con Zarah. Al mismo tiempo recibía su retroalimentación de cómo estuvieron las cosas en casa y sus preguntas de cómo podía ayudar aún más.

La pregunta está en ¿Cuándo Zarah estuvo preparada para practicar sola?

Pues cuando fuimos transfiriendo poco a poco más responsabilidades en su estudio y cuando llegó el momento en el cual la alumna superó a “La Maestra del Hogar” como le llama Suzuki a los padres.

Incluso su mamá al ver las partituras que tocaba Zarah decía “Wow esto ya sí que me supera”.

Esta separación de padre a hijo o este “destete musical” en casa con un papá que sabe de música será un poquito más lento y tendrá que ser ayudado y motivado por el profesor, impulsando a que papá o mamá vaya confiando en que lo podrá hacer bien solo.

No te desanimes, cuentas con la ayuda de la academia de música en la cual confías y con las ganas de tu hijo por aprender ese instrumento que ha elegido y que lo hace feliz.

Una vez le comentaron a una pareja de músicos Pinchas y Eugenia Zukerman, “Wao en su casa se debe respirar música, sus hijos deben de ser de esos que adoran practicar” a lo cual ellos respondieron. “¡Oh no! por supuesto que odian practicar, practicar requiere de sacrificio y mucho trabajo”

¡Ánimo, es un gran sacrificio pero el resultado es totalmente espectacular!

Artículo inspirado en:
When Will My Child Be Ready to Practice Alone? by Bonnie Ward Simon M.Ed

Pinchas Zukerman tocando violín
Una de las hijas de Pinchas y Eugenia Zukerman Cantando.


Top 7 Canciones Infantiles que podrás repetir en el carro sin perder la cordura

¿Te ha pasado que vas en el auto y tus hijos te piden repetir la misma canción una y otra y otra y otra vez?

Pues a mi sí me ha sucedido.

Por suerte, tengo un playlist de canciones infantiles que podrás repetir en el carro sin peder la cordura.

Algunas de las canciones que te voy a presentar no son 100% canciones infantiles.

Más bien, son canciones con palabras simples y versos que se repiten. Esto ayudará a que tus hijos se las aprendan más rápido. Además de que es muy probable de que a ti también te vayan a gustar.

¡Aquí te dejo la lista. Que las disfruten en su próximo viaje!

1. «Luna de Rasquí» de Jorge Drexler

2. «Cienpiés» de Caracachumba

3. «Mambo Congrí», con Rita del Prado y el Dúo Karma

4. «Transparente» de Dúo Karma

5. «El mamboretá» de Canticuenticos

6. «Sos mi sol» de Luis Pescetti (voz por Marta Gómez)

7. «Silencio que Habla» – Manny Rosado

 

Dejad que los niños se acerquen a mi

Escrito por: Iñaki Urra para Music Corner

Hay pocos nombres en la historia de la música más importantes que el de Bartolomeo Cristofori di Francesco, sin embargo, este inventor de instrumentos musicales nacido en Pádova en 1655, vivió a la sombra del invento que le hizo mundialmente famoso, tanto que incluso eclipsó su propio nombre.

Poca gente conoce al inventor italiano, sin embargo no creo que exista nadie en el mundo que no conozca su mayor y más célebre invento, a mí, es decir, el piano.

Mi nombre es Piano

Mi nombre es Piano, en italiano “suave” y fui creado en 1700 por el maestro Cristofori, que unió su pasión por la música y su trabajo como inventor, para crearme como instrumento de cuerda, inicialmente me llamó “Gravicembalo col piano e forte” y revolucioné el desarrollo musical del siglo XVIII.

Soy un instrumento de cuerdas percutidas por martillos activados por teclas, actualmente, la mayoría de los pianos modernos tenemos un total de 88 teclas (36 negras y 52 blancas) y a pesar de nuestras variedades, de cola, vertical, de pared, nuestro sonido emociona por igual a toda clase de personas.

Recuerdo especialmente la historia de un niño llamado Johannes, le conocí cuando el apenas tenía tres años, era un niño alegre y muy despierto, le encantaba pasar los días conmigo, llegó a conocerme tanto que cuando aún no había cumplido los cuatro años ya era capaz de inventar melodías, a los seis ya era consumado violinista y un experto intérprete de instrumentos de tecla, dotado de una extraordinaria capacidad para la improvisación y la lectura de partituras.

Su padre, Leopold, al ver las extraordinarias dotes para la música que tenía su hijo, decidió dedicar su tiempo en enseñarle todo lo que sabía acerca de mí, se convirtió en su profesor particular, en su educador musical, en su maestro.

Johannes y yo vivimos momentos inolvidables que jamás olvidaré, nunca hubiera imaginado que aquel niño de mirada profunda, aquel que apenas tenía fuerzas para tocar mis teclas, se convertiría con el paso del tiempo, en una de las personas que más me ha conocido, respetado y amado.

Debo agradecer que el don de Johannes no pasara desapercibido a su padre Leopold, que lo apoyara, que creyera en él, que le permitiera amar la música tal y como Johannes la amaba y que por encima de todo, le permitiera acercarse a mi…

Mi Amigo Mozart

Mi amigo Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart, fue un compositor y pianista, maestro del Clasicismo y está considerado como uno de los músicos más influyentes y destacados de la historia.

No busco a otro Mozart, sólo quiero que los niños se acerquen a mi, que me conozcan, que jueguen, que disfruten de la música y que se diviertan, así que si queréis pasar un rato agradable me podréis encontrar en Music Corner.

Incentivo monetario para sus hijos, ¿realmente funciona?

Es sabido que las recompensas positivas en el comportamiento de los niños son fundamentales puesto que ayudan a mejorar su rendimiento y contribuyen a su autoestima. Pero: ¿es necesario el incentivo económico? ¿funciona más que el cariño, las palabras o expresiones de aliento?

Tenemos las motivaciones tangibles (golosinas, dinero, etc.), intangibles (cariño, abrazos, palmadas en el hombro, etc.) y las internas del propio niño. Las últimas generan el sentimiento de logro, de satisfacción personal, y la felicidad con más intensidad, pues son el resultado de haber cumplido con la tarea o alcanzar una meta. ¿Deberíamos combinar estas recompensas para favorecer el crecimiento adecuado, la toma de decisiones y la formación responsable de nuestros niños? ¿Podemos acelerar y mejorar los resultados en la crianza de nuestros hijos con incentivos tangibles? Las recompensas inmediatas como es el dinero, comprar golosinas, juguetes o una salida al cine pueden influir positivamente en el desarrollo cognitivo y afectivo de los pequeños.

Pero ¿hasta qué edad es recomendable? Como respuesta considero que no siempre debe ser un recurso único e inmediato para incentivar el buen comportamiento, pero no hay edad para ello. Muchas veces, como profesora, utilizo recompensas de buen desempeño: ya sean los dulces, estrellas doradas, caras felices o algún juego musical de su elección. Estos incentivos persiguen el objetivo de ser recompensas o premios por hacer bien los deberes, prestar atención en clase, cumplir con las tareas asignadas y estudiar las lecciones.

¿Acaso no son éstas las responsabilidades de nuestros niños?

¿Por qué debemos utilizar los premios para motivar a nuestro niños? La motivación que damos les ayuda a aprender más rápido y con mayor facilidad. Cuando hablo de motivar a través de premio no me refiero a sobornar. Sino de centrarnos en los aspectos positivos para desechar los comportamientos negativos. El incentivo monetario está entre las motivaciones y, respondiendo a la pregunta del comienzo, puede ser utilizada para mantener el impulso y el progreso, quizás en forma diaria, semanal o mensual de acuerdo a la edad de los hijos.

Utilización eficaz de los incentivos

Lo más importante es el objetivo que quieres lograr a través de estos incentivos. Si deseamos que los niños adquieran un hábito positivo es aconsejable motivarles, pero evitando producir un interés económico, pues el día que el niño no reciba su recompensa, es posible que no continúe con la actividad. Todas nuestras estrategias deben estar centradas en motivar a los niños. Con esto lograremos fomentar la responsabilidad a través del aumento su disposición ante el cumplimiento de sus tareas y quehaceres.

Conclusión

La motivación es el motor que mueve al ser humano, es lo que da la energía necesaria para seguir adelante. Funciona en los niños, adolescentes y adultos. Es un necesidad que todos tenemos y si sabemos satisfacerla, criaremos mejores niños. Es por esto que nunca está de más una palmada en la espalda, una sonrisa, un abrazo, un te quiero o pequeño incentivo monetario.

Testimonio Johanna Elías y su hija María Laura.

Como educadora siempre busco el crecimiento integral de mi hija María Laura. Por esto procuro dejarle el legado más importante: una buena educación.

A la edad de 4 años, María inició su educación musical con teacher Brenda. En ese momento, contaba con las aptitudes musicales necesarias, más su disposición no era la mejor. Necesitaba mucha motivación para practicar y participar en sus clases. Era muy tímida y no le gustaba exponerse al público.

Hoy, con 10 años, noto en María Laura gran madurez, apertura y disposición a explotar su gran don musical. Ahora es capaz de socializar con más facilidad, y de practicar con más constancia y espontaneidad. Además su creatividad le permite componer canciones que me asombran y deleitan.

María Laura inició con el aprendizaje de un instrumento, pero aprendió mucho más que eso: disciplina, motivación, formalidad, cortesía, apertura y buena expresión.

Ahora soy de las que motivan a otras madres a inscribir a sus hijos en clases de música desde temprana edad.

Agradezco a Brenda y al equipo de Music Corner por todas las oportunidades brindadas, pero sobre todo por proporcionar a mi hija una buena educación musical basada en valores y creatividad.

Johanna Elías
Directora Colegio Exploradores
www.colegioexploradores.com

La autoestima en la música

Es muy común escuchar frases hirientes en el entorno musical: «No puedes aprender música». «No sirves para la música». «Deja la música, tu técnica es espantosa». «¡Qué desorden!». «¿Cuándo aprenderás a practicar bien?».

Estas frases son repetidas con regularidad por maestros que posiblemente quieren lo mejor para sus estudiantes, pero no saben transmitir el verdadero mensaje de la enseñanza musical.

Tengo la firme convicción de que la música tiene un poder transformador que permite trabajar el autoestima de todo niño y niña. Da ahí nace mi misión: brindar a todo niño mi conocimiento, apoyo, confianza y cariño.

No veo la música como una competencia. La veo como colaboración: Un coro está conformado por personas con ideas y creencias distintas, pero la música les une para cantar un misma pieza. En una orquesta todos los instrumentos se unen para dar forma y vida al mensaje del compositor.

Creo en fomentar valores positivos en los niños y en motivar la convicción de creer en sí mismos. Quiero que todos desarrollen la capacidad de soñar, de ser independientes y de ser creativos. Por esto he creado un ambiente donde todo conflicto puede ser resuelto con la música, donde la integración entre todos es de vital importancia. A este espacio lo llamé Music Corner.

A través de los años he visto que el reforzamiento positivo cambia la actitud de los niños. He visto como sus capacidades musicales crecen y maduran con mayor rapidez. Pero, sobre todo, he notado cómo su autoestima se desarrolla, y su amor por la vida y por los demás acrecienta y se fortalece.

De ahí mi preferencia por las siguientes frases: «¡Excelente!». «¡Qué bien lo has hecho!». «¡Sé que puedes lograrlo!». «Confío en que puedes dar más». «Sigue esforzándote». «Verás que lo lograrás».

Espero me acompañes en esta jornada de educación basada en creatividad, música y valores.